De día doy clases de ciencia de datos en una preparatoria técnica. De noche y los fines de semana, construyo páginas web para negocios que quieren crecer en internet. No es solo un trabajo: es lo que me apasiona y lo que mejor sé hacer.
Entiendo los datos y entiendo a las personas.
Esa doble vida me dio algo que pocos diseñadores tienen: sé leer qué funciona y qué no, y también sé explicarlo en palabras simples, sin tecnicismos que confunden. Cuando trabajas conmigo, no hablas con una agencia impersonal: hablas directamente con quien diseña, construye y se hace responsable de tu proyecto.
Empecé ayudando a negocios de mi región —estéticas, talleres, consultorios, restaurantes— a dejar de depender solo de las redes sociales y tener un activo propio en internet. Hoy ese trabajo me ha llevado a colaborar con clientes en México, España y Estados Unidos.
